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BIODIVERSIDAD
Hallazgo en la cuenca del Plata, una de las regiones más estudiadas de Sudamérica: dos nuevas especies de peces que permanecían ocultas
Investigadores del CONICET y otras instituciones de Argentina y Uruguay describieron dos nuevas especies de "maripositas", pequeños peces de agua dulce que durante años fueron confundidos con otras especies debido a su extraordinario parecido. El hallazgo revela que la biodiversidad de los ríos argentinos aún guarda especies desconocidas y aporta información clave para su conservación.
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A simple vista parecen iguales. Viven sobre el fondo de arroyos y ríos, entre piedras, arena y sedimentos, donde su cuerpo alargado y sus barras oscuras les permiten pasar inadvertidos. Son conocidos popularmente como maripositas, un grupo de pequeños peces ampliamente distribuido en Sudamérica. Sin embargo, detrás de esa aparente uniformidad se escondía una historia diferente.
Un estudio desarrollado por especialistas del CONICET y de instituciones de Argentina y Uruguay demostró que numerosas poblaciones identificadas durante décadas como especies ya conocidas pertenecen, en realidad, a dos especies completamente nuevas para la ciencia: Characidium koerberi, distribuida en la cuenca del río Paraná, y Characidium mariposita, propia de la cuenca del río Uruguay. El trabajo fue publicado en la revista Acta Zoológica Lilloana y constituye uno de los estudios taxonómicos más completos realizados hasta el momento sobre este grupo de peces. Para llegar a esta conclusión, el equipo integró evidencia proveniente de la morfología externa, la anatomía comparada y el análisis de ADN, permitiendo reconstruir las relaciones evolutivas entre distintas poblaciones de la cuenca del Plata.
"A simple vista estos peces parecen prácticamente idénticos. Recién cuando combinamos estudios anatómicos detallados con información genética fue posible demostrar que se trataba de especies diferentes, con una historia evolutiva propia", explica Guillermo E. Terán, investigador de la Fundación Miguel Lillo y autor correspondiente del trabajo.
¿Qué es una especie críptica?
Se denomina así a organismos que presentan un aspecto muy similar entre sí, pero que pertenecen a especies diferentes. En muchos casos solo pueden distinguirse mediante estudios anatómicos detallados, análisis genéticos o ambos. El descubrimiento de especies crípticas permite comprender mejor cómo evolucionó la biodiversidad y es fundamental para su conservación.
Durante muchos años, ejemplares provenientes de Misiones, Corrientes y otras localidades de la cuenca del Plata fueron asignados indistintamente a especies como Characidium zebra o Characidium fasciatum. El nuevo estudio demuestra que esas identificaciones eran incorrectas y resuelve un problema taxonómico que persistía desde hace décadas.
Para Felipe Alonso, investigador del Instituto de Bio y Geociencias del NOA (IBIGEO, CONICET - UNSa), uno de los coautores del trabajo, el descubrimiento pone de manifiesto cuánto queda aún por conocer sobre la biodiversidad de los ríos sudamericanos. "La cuenca del Plata es una de las regiones mejor estudiadas de América del Sur y, aun así, seguimos descubriendo especies nuevas. Esto demuestra que todavía existe una importante biodiversidad oculta y que la investigación sistemática sigue siendo indispensable para comprender y conservar nuestros ecosistemas.", detalla Alonso.
ADN, anatomía y trabajo de campo, cuando la genética confirma lo que la anatomía sugiere.
El estudio combinó campañas de muestreo en ambientes naturales con el análisis de ejemplares conservados en colecciones científicas de Argentina y Uruguay. Posteriormente, los investigadores compararon decenas de características morfológicas, examinaron estructuras anatómicas internas mediante técnicas osteológicas y secuenciaron genes mitocondriales para evaluar las relaciones de parentesco entre las distintas poblaciones. La integración de todas estas evidencias permitió reconocer que las poblaciones del Paraná y del Uruguay representan especies distintas, cada una con características propias, distribución geográfica definida e historia evolutiva independiente.
Conocer para conservar, dar nombre a una especie también es una forma de protegerla
Identificar correctamente una especie es mucho más que asignarle un nombre. La delimitación precisa de las especies permite conocer su distribución real, evaluar su estado de conservación y diseñar estrategias para protegerlas. Cuando diferentes especies permanecen ocultas bajo un mismo nombre, resulta imposible estimar correctamente su abundancia o las amenazas que enfrentan.
El descubrimiento de Characidium koerberi y Characidium mariposita no solo amplía el conocimiento sobre los peces de agua dulce de Sudamérica. También pone en evidencia el valor de la investigación taxonómica y del trabajo colaborativo entre instituciones para revelar una biodiversidad que aún guarda numerosos interrogantes y cuya conservación comienza, precisamente, por conocerla.
"Una especie que no conocemos no puede ser protegida. La taxonomía constituye la base sobre la que se construyen los estudios de biodiversidad, ecología y conservación", destaca Alonso.
El paper publicado se puede visualizar aquí.
El trabajo fue realizado por:
Ezequiel Méttola, Guillermo E. Terán, Wilson S. Serra, Gastón Aguilera, Martín M. Montes, Mauricio F. Benítez, Felipe Alonso, Federico Ruíz Díaz y Juan Marcos Mirande. Participaron investigadores de la Fundación Miguel Lillo–CONICET, el Instituto de Bio y Geociencias del NOA (IBIGEO, CONICET–Universidad Nacional de Salta), el Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores (CEPAVE, CONICET–UNLP), el Instituto de Biología Subtropical (IBS, CONICET–UNaM), el Instituto de Ictiología del Nordeste (UNNE) y el Museo Nacional de Historia Natural y el Centro Universitario Regional del Este (Universidad de la República, Uruguay).

