INSTITUCIONALES

José Germán Viramonte fue distinguido como Profesor Emérito de la Universidad Nacional de Salta

La Universidad Nacional de Salta reconoció la trayectoria académica, científica y formativa del Investigador Superior del CONICET, referente de la volcanología argentina y latinoamericana. Durante el acto, autoridades universitarias y del CONICET destacaron su legado como investigador, docente y, especialmente, como formador de generaciones.


El Dr. José Germán Viramonte recibió la distinción en reconocimiento a su extensa trayectoria en docencia, investigación y formación de recursos humanos. Fotos Gentileza: Camila Binda INENCO.
El Dr. Becchio, director del CONICET Salta Jujuy, brindando unas palabras al investigador.
Acto homenaje en la Fac. de Cs. Naturales.

La ceremonia fue presidida por el rector de la UNSa, Mg. Miguel Martín Nina, y contó con la participación de autoridades de la Facultad de Ciencias Naturales y del CONICET, entre ellas el Dr. Raúl Alberto Becchio, director del Centro Científico Tecnológico CONICET Salta–Jujuy, además de colegas, discípulos, familiares y miembros de la comunidad académica.

La distinción, de carácter honorífico y vitalicio, fue otorgada por el Consejo Superior de la UNSa mediante la Resolución CS N.º 169/2026, en reconocimiento a una trayectoria sobresaliente y a los significativos aportes de Viramonte al conocimiento de la geología de los Andes Centrales. La resolución recupera más de cuatro décadas de docencia universitaria, su labor en la formación de recursos humanos y una extensa actividad científica de alcance nacional e internacional.

Una trayectoria ligada a la geología del NOA

Viramonte inició su formación científica en la Universidad Nacional de Córdoba, donde obtuvo el título de Geólogo en 1965. Posteriormente realizó estudios en España y desarrolló tareas en Nicaragua, experiencias que marcaron su orientación hacia la volcanología. Tras su regreso a la Argentina se incorporó a la Universidad Nacional de Salta y al CONICET, y concentró buena parte de sus investigaciones en el volcanismo de la Puna y de los Andes Centrales, los riesgos geológicos y la geotermia. Su trabajo trascendió la producción científica individual. Participó en la creación y consolidación de espacios de investigación y cooperación, entre ellos el Instituto de Geología del Noroeste Argentino (GEONORTE), el Laboratorio de Análisis de Materiales del Noroeste Argentino (LAMAS-NOA), la Unidad de Recursos Geológicos y Geotérmicos del INENCO y la Asociación Latinoamericana de Volcanología. También impulsó el Curso Internacional de Volcanología de Campo de los Andes Centrales, una experiencia de formación que reunió a centenares de estudiantes de la Argentina y de otros países de América Latina.

“José es, en esencia, un formador de formadores”
Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia estuvo a cargo del Dr. Raúl Alberto Becchio. En lugar de detenerse únicamente en los antecedentes académicos de Viramonte, Becchio eligió recuperar la dimensión humana de quien fue su director de tesis y su profesor, y a quien identificó, por encima de todos sus apodos, como “el Profe”.
José es, en esencia, un formador de formadores. Los que fuimos sus alumnos, los que después fuimos docentes e investigadores, los que dirigimos nuevos estudiantes.” — Dr. Raúl Alberto Becchio, director del CCT CONICET Salta–Jujuy

Becchio recordó que la enseñanza de Viramonte desbordaba las aulas y los libros: estaba en el campo, en la observación, en la pregunta y en la capacidad de transformar un inconveniente en una oportunidad para aprender. Relató viajes de campaña, discusiones científicas y episodios compartidos durante sus primeros años como becario doctoral, cuando Viramonte lo impulsaba a observar volcanes activos para comprender procesos geológicos mucho más antiguos. “Donde cualquiera veía solo un viaje de regreso, él veía una oportunidad. Donde nosotros veíamos un inconveniente, él veía una pregunta científica.” En esa evocación apareció también otro rasgo central del homenajeado: su capacidad para abrir puertas. Becchio recordó que una observación de Viramonte terminó modificando su propio tema de tesis y llevándolo a realizar su doctorado en Berlín. Desde esa experiencia personal extendió el reconocimiento a generaciones enteras de estudiantes, becarios, colegas e investigadores que encontraron en Viramonte oportunidades de formación y crecimiento.

La palabra de José Viramonte: una trayectoria construida junto a otros
Al tomar la palabra, el Dr. José Germán Viramonte convirtió el reconocimiento en un agradecimiento a quienes acompañaron su trayectoria científica, académica y personal. En sus palabras tuvieron un lugar central su familia, sus compañeros de trabajo, los equipos que contribuyó a formar y las amistades construidas a lo largo de décadas.

El investigador, agradeció especialmente a Marita, a sus hijos y a sus nietos, a quienes señaló como un soporte fundamental para continuar, a sus 80 años, plenamente vinculado con la actividad académica y científica. También evocó los comienzos de una historia estrechamente ligada a la creación de la Universidad Nacional de Salta y reconoció particularmente al equipo de GEONORTE, con una mención especial a Berta González Monorino y Aldo Tapia, integrantes del grupo inicial que, desde aquellos años setenta, acompañó la construcción de ese espacio de trabajo.

Sin el equipo de GEONORTE no hubiera sido posible desarrollar este magnífico grupo de trabajo”, expresó Viramonte, y destacó “la lealtad, la dedicación y el esfuerzo de todo el grupo” como puntales indispensables para concretar numerosos trabajos a lo largo de su trayectoria.
Su agradecimiento adquirió luego un tono profundamente personal, fue nombrando a colegas, discípulos y colaboradores presentes en la sala. Entre ellos se dirigió especialmente al Dr. Raúl Alberto Becchio —“Tato”—, director del CCT CONICET Salta–Jujuy y quien minutos antes había pronunciado la semblanza en su homenaje: “Gracias, Tato”. También agradeció a otros integrantes de esa historia compartida, reforzando el carácter colectivo de una trayectoria construida durante décadas.

Asimismo, reconoció a Jorge Corajte por las gestiones que, según expresó, contribuyeron a que después de diez años pudiera concretarse el acto de reconocimiento.
El cierre de sus palabras volvió sobre los vínculos que sostuvieron ese recorrido: “Gracias a todos los amigos aquí presentes por la amistad, sin la cual la vida sería mucho más difícil. Gracias”.

Un legado que continúa

La semblanza de Becchio puso el foco en una idea que atravesó toda la ceremonia: el principal legado de Viramonte no puede medirse solamente por instituciones creadas, proyectos, publicaciones o cargos, sino también por las personas que formó y por las comunidades científicas que ayudó a construir. Esa continuidad se expresa hoy en grupos de investigación, docentes, becarios y técnicos que sostienen y amplían líneas de trabajo iniciadas décadas atrás.
Un maestro afecta la eternidad; nunca se sabe dónde termina su influencia”, citó Becchio hacia el cierre de sus palabras. Y agregó, dirigiéndose a Viramonte: “En tu caso, José, creo que esa influencia está todavía muy lejos de terminar”.

El homenaje incluyó además un reconocimiento a la familia del reconocido profesor y, por una trayectoria atravesada por la investigación, la docencia, los viajes de campo y la formación de generaciones.

La ceremonia concluyó con la entrega del diploma y de la resolución que formaliza la designación. El diálogo entre las palabras de Becchio —quien definió a Viramonte como “un formador de formadores”— y el agradecimiento del propio homenajeado a su familia, sus equipos, discípulos, colegas y amigos dejó planteado el sentido más profundo del reconocimiento: una trayectoria científica construida colectivamente y una influencia que continúa en nuevas generaciones.

Por Camila Binda - Comunicadora del INENCO